by Corín Tellado
“¡Era muy guapa! No, guapa, no. Atractiva. Tenía algo en los ojos. ¡Qué azules eran! Y la boca... ¡Qué boca! Bueno, sería grato perder allí la suya. Se asustó. «¿Qué piensas, Adolfo? ¿Desde cuándo…